miércoles, 31 de octubre de 2007

Elementos de castillos

Torre del homenaje
Se trataba de una parcela del castillo dotada de una gran capacidad defensiva.
Era incluso autónoma.
Servía de residencia para el señor del castillo.
Incluso en el caso de que el castillo hubiera sido vulnerado por los atacantes, éstos todavía tenían el recurso de refugiarse en la torre del homenaje y resistir en ella.
Algunos castillos no eran más que una extensión de la torre del homenaje que era la primera fortificación.
La mayoría de las construidas hasta el siglo XII eran cuadradas, pero a partir de entonces se construyeron en forma de cilindro sobre todo en Francia. Este cambio era un signo de progreso pues los muros redondeados resistían mejor los choque de los proyectiles y evitaban los ángulos muertos para la visión de los defensores.En las más primitivas torres de homenaje la puerta no se abria a ras de suelo, sino a unos metros de él. Se accedia con una rampa levadiza o con escaleras en forma de cuerdas.Las plantas bajas solían usarse como cuadras, almacenes.La primera planta como cuerpo de guardia.Las intermedias, para los señores.La superior, para los criados.Con la aparición de la polvora y con su progresiva mejora las torres de homenaje tienden a bajar en altura y ensancharse para no ser tan vulnerables a las nuevas armas.

Las murallas

Para acceder a las murallas se tenía que saltar un zanja protectora que a veces se recubría de agua.Las murallas se reforzaban con torres situadas en los extremos. Sólo existía una puerta de entrada.Estaba protegida por un puente de madera levadizo y por una rejilla.Las murallas resistían las flechas, los diferentes proyectiles y la mayor parte de los desgastes.En general para vulnerarlas era necesario subir a ellas y eso solo se podía hacer a base de escaleras y de torres de asalto.
En general, en los castillos existían muy pocas ventanas y las que había eran de pequeño tamaño.Con el tiempo se ampliaron esas ventanas y se crearon nuevas, cuando los castillos habían perdido esa importancia de lugares de resistencia
A las murallas les ocurre lo mismo que a las torres de homenaje; tienden a bajar altura y a aumentar de anchura para adaptarse a las armas de fuego y a su poder destructivo.
Las torres
Se construian como puntos fuertes de las murallas

lunes, 29 de octubre de 2007

El Asedio

El ejército atacante instalaba posiciones alrededor del castillo para evitar fugas o misiones de combate de los soldados asediados. Los atacantes tomaban las granjas y villas cercanas. Se creaban patrullas para informar del acercamiento de cualquier ejército de auxilio y para buscar comida. Los jefes atacantes examinaban la situación y decidían si simplemente sometían a asedio el castillo o si se preparaban activamente para atacarlo. Si simplemente iban a dejar que los habitantes del castillo pasaran hambre hasta llegar a la rendición, los atacantes se concentraban en mantener a los defensores encerrados y en evitar que cualquier fuerza de auxilio obligara a levantar el asedio. La elección de la mejor forma de atacar un castillo podría incluir cualquiera de las siguientes opciones:

- Excavar una parte de la muralla

- Seleccionar una división de la muralla para abrir brecha mediante el lanzamiento de piedras (o con cañones, aunque éstos no fueron eficaces hasta el año 1450, cerca del final de este período).

- Seleccionar una parte de la zanja (y del foso, en caso de que lo hubiera) para rellenarla.

- Construir torres de asalto y escaleras para subir por las murallas.

- Seleccionar una puerta u otra parte para destrozarla con un ariete.

La velocidad de trabajo en los preparativos del asalto era proporcional a la urgencia que había en tomar el castillo, las perspectivas de rendición y los hombres disponibles. Si los atacantes tenían grandes suministros de comida, no se esperaban auxilios, y los defensores parecían dispuestos a rendirse una vez que su honor estuviera a salvo, entonces los trabajos para preparar el asalto eran poco más que un espectáculo. Si los suministros del atacante eran escasos, la llegada de auxilio era inminente y los defensores eran obstinados, entonces los preparativos podían llevarse a cabo día y noche.

Cuando se terminaban los preparativos, se les daba a los defensores una última oportunidad de rendirse antes de que comenzara el asalto.